miércoles, 24 de septiembre de 2008

ANIMALES

¿Cuál es el animal más inteligente? ¿El gato, el perro? Si hablamos de cabeza, sin dudas gana el burro, pero si hablamos de inteligencia, ¿cuál es el animal más inteligente?
Dicen que los perros ven en blanco y negro. Que bajón que todos los días parezcan el año del pedo. En cuanto a los gatos, se los critica mucho diciendo que son los animales más boludos del planeta Tierra y está comprobado, porque a cada modelo hueca le decimos “Gato”.
Muchos se aprovechan de la ternura que provocan estos animalitos para poder hacer péliculas, como por ejemplo, 101 Dalmatas. ¿Quién quiere tener 101 Dalmatas? ¡101 dalmatas! O sea, 101 Dogui, 101 platos, 101 paseos por el parque, y 10.001 pelos en la casa. O sea, ¡101 dalmatas! Compraté una perrera, chabón, y dejate de joder.
Y para colmo, después sale la dos: 102 dalmatas. ¡¿Y a mí que me importa que nació uno más?! ¡Imaginate si tienen 101 hijos! Ahí si estaría interesante. Seria un puterio la casa.
Después está “Mira quien habla” con John Travolta en la cual los perros hablaban. Esto comprueba que los guionistas de hollywood tienen fácil acceso a la droga.
Y miren que peliculas de perros hay muchas, pero la más contradictoria es Buddy Superstar. Un perro que mete goles. O sea, si es un perro no mete nunca goles. ¿En que quedamos?
Y hay peliculas de otro tipo de animales como Babe, el chanchito valiente. Un chancho valiente. ¿Qué debemos suponer con eso? ¿Acaso es un mensaje alentador para los gordos? Es que no veo otro motivo para hacer una pelicula de chancho valientes.
El que no era valiente era Scooby Doo que salía corriendo para todos lados. Pero ojo, no corría porque había monstruos, corría porque con ese grupo de pelotudos que tenía en la van daban para irse a la mierda.
Me acuerdo que la primera vez que ví Scooby Doo me pegué cagazo tremendo y le dijé a mi hermano “Cambia de canal, boludo, cambia de canal” “¿Por qué?” “Porque cuando veo monstruos, me asusto y después tengo pesadillas” “Pero esa es Vilma, boludo”
¿Qué hay de los tipos que andán por la calle con 20 perros? ¿Cómo hacen para ponerles nombres y después no olvidarselos? “Bueno, vos te vas a llamar Juan. No, no porque Juan se llama el otro sucio de acá. Bueno, entonces te vas a llamar José. No, no, pero José se llama el rottweiler este. Bueno, ¡a la mierda, te vas a llamar Juan Jose!”
Yo el otro día estaba caminando y me ví rodeado por cinco leones, dos elefantes y ocho monos, y decí que estaban enjaulados y que era un zoologico, que sino me morfaban.
Si algo que me parece al pedo es el zoologico. ¿Para que ir al zoologico y pagar 30 pesos una entrada cuando salís a la cuadra de tu casa y ves a millones de animales?
A fín de cuentas, somos iguales a los animales, y la única diferencia que tenemos con ellos es que nosotros tenemos sexo de la puerta para adentro. ¿Te imaginás si todos lo hariamos en la calle? “Hola, Jorge. ¿Todo bien?” “Sí, estoy acá poniendola” “Ah, perdona, no te habia visto. ¿Cómo andás, Maria?” “Muy bien, ¿Usted, vecino?” “Bábaro, bárbaro. Bueno, me voy a coger a mi esposa. Que tengás un buen sexo” “Usted también, señor vecino” Creo que es por eso que los los prostibulos pegán cartelitos en la puerta que dicen “No se puede entrar con animales” ¡Si ellos pueden coger afuera!
Es irónico porque nosotros somos animales en el sexo: El marido llega a la casa con muchas ganas de meter el escorpión y su mujer, que está hecha una vaca acepta con cierto compromiso. El hombre se pone el Cameleón, y comienzan a tener relaciones sexuales, o al menos lo intentan, porque al hombre no se le para el pajarito con la cotorra de la mujer, quien la llama pero este no le responde a la lechuza, a lo que la mujer le dice que es un burro haciendo el amor, pero el hombre le contesta “Si fuera un burro, ahora estarías golorileando de lo más bien” “Y bueno, mete el pez en la pecera” “Pero él no quiere nadar” “Bueno, me voy a la mierda” “Esta bien, me quedo haciendo la del mono”

Me hace acordar a un amigo mio mujeriego que se mudo a un pueblo bien lejos de la ciudad para tranquilizarse, pero en este no había mujeres. ¿Y ustedes se preguntán que hacián los campesinos? Muy fácil, tenián sexo con ovejas. Al escuchar esto, el mujeriego se asustó mucho y esperó que viniera alguna mujer al pueblo, pero esto no pasaba, por lo que agarró una oveja, se la montó, le pintó las cejas, las uñas, los labios, la conviertió en su novia y entró con ella al bar. Y al ingresar al bar, todos los campesionos lo vieron con malos ojos, y el mujeriego, ya sacado, arremetió “Campesinos hijos de puta, ¿Por qué me miran así? ¡Ustedes son los degenerados que se violan a las ovejas!” “Sí, pero esa es la oveja del sheriff”

Aún así, creo que lo más bajo que tiene el ser humano es recoger las necesidades del perro. En mi cuadra, un montón de gente pasea a sus perros, y siempre los veo caminando con las bolsitas para su caca, lo que me parece el punto más bajo de la vida humana. Si los extraterrestres lo estuvieran observando a través de sus telescopios, pensarían que los perros son los líderes. Porque, si vieras a dos formas de vida, y una de ellas caga un soretito y la otra lo levanta ¿quién pensarías que manda?
¿Qué es esto de poner “El día del Animal”? ¿Acaso no nos alcanza con nuestro cumpleaños?

Fak23

Espero no haber deSAPOaprovechado la ocasión y que les haya LLAMAdo la atención este MONOlogo de ANIMALES.
Para cerrar una pregunta curiosa y pensante. Para los zoofilicos ¿Ver Animal Planet es como ver Venus?

“Existe el sexo grátis, pero es muy caro”